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Con el objetivo de volver productiva una tierra y unas instalaciones que están sub utilizadas y por ende beneficiar a la comunidad y ayudar a la población menos favorecida, la Fundación Días de Luz en cabeza de su director y psicólogo, Carlos Ariel González Mejía, presentará ante la Dirección Nacional de Estupefacientes, un proyecto agropecuario.
Días de Luz, es un centro especializado en prevención y tratamiento de conductas adictivas, y psicológicas, evaluación y ayuda a personas menos favorecidas.
“Recibimos colaboración de diversos profesionales como oftalmólogos, médicos, en fin, un número de especialistas del Departamento, que prestan su ayuda gratuitamente y de manera desinteresada”, manifestó González Mejía. EL PROYECTO La iniciativa busca ampliar las instalaciones de la Fundación, generar una mayor red de servicios a sus usuarios y ante todo ser autosostenible.
Para dicha labor, el Director promueve una serie de programas que están enfocados en capacitar a los jóvenes que hacen parte de la Fundación.
Entre los programas a desarrollar están: la ganadería, la porcicultura, la avicultura, la floricultura, horticultura, para los cuales se necesitan 32 hectáreas de tierra y una adecuación de las instalaciones.
Diversas entidades públicas y privadas se vinculan a esta iniciativa tales como: la Cárder, Fedegan, la Hacienda Portugal, el Club Rotario de Pereira Perla del Otún, el Sena, entre otras. Estas instituciones apoyan esta causa con el fin de crear más posibilidades de alojamiento, reforzar el programa de reeducación y resocialización. La fundación González Mejía, crea la Fundación en el año 2001, con una idea clara de ayudar a aquellas personas que poseen problemas con las drogas, con el alcohol y la ludopatía, una institución encaminada a crear “un nuevo ser”.
“Llegó una etapa de mi vida, en la que decidí realizar causas nobles, ayudar a los demás y demostrar que con tesón y esfuerzo se puede salir adelante, prestar mi conocimiento a las personas para que puedan superar los obstáculos de la vida”, dijo González Mejía quien explicó que Días de Luz, en el presente cuenta con 15 usuarios y pretende a través de la comunicación, dar mejor información para crear una mayor conciencia de riesgo ante la posibilidad de consumo; desmitificar las drogas e involucrar a quienes las consumen en la dinámica social”.
Estas estrategias terapéuticas son muy aceptadas por los usuarios de la institución, ya que el rechazo y el aislamiento que sufre el drogadicto es lo que finalmente le afecta, llevando al trastorno de su entorno social y familiar.
Así lo analiza Jhon Alexánder Marín, una persona de 33 años que hace tres meses hace parte de la Fundación gracias a su fuerza de voluntad.
“He tenido la oportunidad de compartir en otras comunidades terapéuticas y para mí esta es la verdadera revolución de las comunidades, aquí se trabaja el ser en su interior, se desarrolla la esencia de la persona”, aclaró Marín.
Resocialización
La Fundación plantea 8 etapas para incorporar a la persona en la sociedad:
Adaptación: En esta etapa se debe inducir al individuo a un cambio de actitudes y comportamientos. Compromiso: A la persona se le promocionan sus valores, buscando elevar su autoestima en la creación del nuevo ser.
Identificación: En esta etapa se comienza la reestructuración de la personalidad y todos sus rasgos. Consolidación: Este es un proceso lento, comienza desde la adaptación y puede durar meses. Firmeza: En esta etapa se fortalece el carácter de la persona.
Entereza: Se trabaja la capacidad de una persona para afrontar problemas, dificultades o desgracias con serenidad y fortaleza.
Trabajo Social: El individuo debe fortalecer el trabajo con sus compañeros y familiares. Proyecto de Vida: En esta etapa la persona próxima a graduarse, se dedica exclusivamente a crear sus metas y sueños.
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